Desperdician el negocio del reciclado de PET

La industria que reusa las botellas de este material padece desabasto de materia prima ante la alta demanda de China de esa “basura” con la que fabrica telas sintéticas
botellas de plastico petCIUDAD DE MÉXICO (05/DIC/2011).- Del total de envases de resina de PET que se desechan diariamente, la incipiente industria de reciclaje en México sólo reaprovecha una cuarta parte; el resto está enterrado en rellenos sanitarios o se exporta a China, que lo usa en la elaboración de telas sintéticas.

Es lo más que pueden hacer las empresas de reciclaje, dada la insuficiente recolección de envases por la falta de leyes que obliguen a las industrias que desechan PET a ayudar a recolectarlo, y de normas que obliguen a municipios a separar la basura, señaló Armando Leyva, gerente de asuntos corporativos de Coca Cola FEMSA, el mayor usuario de botellas de PET en el país.

México es el tercer consumidor mundial de politereftalato de etileno (PET), solo detrás de Estados Unidos y China, pero en consumo per cápita es segundo con 225 botellas al año por cada mexicano, detrás de Estados Unidos.

La mayor parte del PET virgen se emplea en la fabricación de recipientes para un gran número de productos, desde botellas para aceite comestible y productos de limpieza hasta empaques para frutas y verduras, pero la mayor parte se consume en el envasado de refrescos.

El año pasado se consumieron en México 770 mil toneladas de resina de PET, aunque la mayoría fue resina virgen elaborada con derivados del petróleo y solo 180 mil 0 toneladas fue resina reciclada obtenida de envases usados. Una parte mayoritaria del PET que se desecha cada año (unas 590 mil toneladas) yace enterrado en rellenos sanitarios manejados por municipios; los envases que yacen al aire libre y a la vista constituyen sólo 0.2% del PET consumido.

compra venta de plasticoEl valor económico del PET desechado es alto. En vista de los precios internacionales del algodón —por las malas cosechas en abril de este año, la fibra natural se cotizó en 2.30 dólares la onza, un nivel no visto en los últimos 30 años—, las textileras chinas están ávidas de fibra sintética como sustituto para mantener sus máquinas en marcha, y parte de esa fibra se obtiene en basureros de México. Así, el poco PET que se recolecta en el país lo buscan productores chinos y recicladores mexicanos, lo que ha encarecido su precio. De 18 centavos de dólar a los que se pagaba la libra de PET exportado con 70% de fibra cristal o transparente y 30% de colores, pasó a 38 centavos en caso de China y a 33 centavos en Estados Unidos (que también importa PET para elaborar alfombras), indicó Jorge Treviño, director general de Ecoce, organismo creado por embotelladoras de refrescos para fomentar el reciclado de PET.

Aún cuando las refresqueras mexicanas reducen la cantidad de resina en cada botella y fomentan la venta de refrescos de dos litros para contrarrestar el alto costo del PET, no evitan que el precio de la fibra afecte sus resultados. Femsa, el mayor embotellador de refrescos, dijo en su tercer trimestre que el PET junto con el azúcar estuvo detrás del aumento en más de 20% de sus costos de ventas en todo Latinoamérica.

Acopio rudimentario

Los encargados de recolectar 96% del PET para su reciclaje son los operarios de los camiones de la basura domiciliaria; también son quienes lo separan del resto de los desechos y lo venden a compañías recolectoras en los centros de transferencia. El precio que cobran es de casi 6.50 pesos el kilo —el precio había fluctuado entre 3 y 4.50 pesos en promedio entre 2007 y el año pasado, según Aprepet, asociación civil que fomenta el reciclado.

Las compañías recolectoras hacen otra separación más detallada del PET, limpian los envases de residuos, los clasifican por color y los compactan en prensas para luego venderlo empacado a plantas recicladoras.

Las plantas recicladoras muelen los envases para obtener hojuelas de PET que venden dentro de México a compañías que las transforman en botellas, empaques o fibras, o bien negocian con compradores chinos que pueden pedir su entrega en la propia planta recicladora a 750 dólares la tonelada o a 850 dólares en Hong Kong.  

David Hallack se dio cuenta que la demanda está al máximo por la cantidad de correos electrónicos y llamadas que recibe con pedidos de distintas partes del mundo y por la baja exigencia de los compradores. Hallack es director general de Pro Pellets, una compañía que acopia, muele y exporta unas 6 mil toneladas de PET a China, India y Estados Unidos. “Los clientes se pelean por el material y lo único que les importa es la cantidad (que les puedan vender), no ponen condiciones sobre la calidad”.

reciclado de botellas de plastico de refrescoEl apetito chino por el PET para reciclar condiciona el mercado de la resina en México. Los compradores asiáticos pueden pagar cara la resina gracias a que sus costos son muy bajos, pues en lugar de regresar vacíos, sus barcos que traen mercancía a México regresan cargados de PET para reciclar con tarifas de flete muy bajas, al grado que es más barato mandar este material a China que a Monterrey, aseguró Treviño.

Para alimentar sus plantas de reciclaje, la industria mexicana debe pagar los mismos precios que los compradores chinos. Hace 10 años, el problema era al revés: los bajos precios del PET hacían incosteable la recuperación de botellas de la basura, así que las refresqueras crearon Ecoce, una entidad sin fines de lucro encargada de subsidiar el acopio cuando los precios eran bajos.

Intentan recolección

Ecoce fue fundada en 2002 y funciona con un presupuesto de 15 millones de dólares aportados por las compañías intensivas en uso de PET: embotelladoras de refrescos, compañías de agua embotellada y empresas de alimentos.

A la fecha, Ecoce ha procesado más de 65 millones de kilos de botellas de PET para reciclar y se han puesto en el mercado más de 6 mil 500 millones de botellas nuevas hechas con material reciclado en 30% a 50 por ciento.

En 2005 los embotelladores del sistema de Coca Cola pusieron en marcha  Industria Mexicana de Reciclaje (IMER) en Toluca, Estado de México, una planta que utiliza PET reciclado para producir botellas con grado alimenticio, es decir, aptas para alimentos y bebidas de consumo humano. La planta se alimenta de 24 mil toneladas de PET para reciclar al año y genera 15 mil toneladas de resina en hojuela que Coca Cola mezcla con resina virgen para crear nuevos envases.

En el país hay tres plantas que suministran material botella-botella a la industria de bebidas y alimentos.

Del PET que se recicla en el país, 60% va a nuevas botellas, 35% a fibras y 5% a empaques flexibles.

El punto débil

Los planes para aumentar la capacidad de reciclaje en el país están detenidos debido a que no está garantizado el suministro de PET para reciclar. Ante este panorama, asoma el desaliento. Los embotelladores han intentado programas de acopio regional, sin embargo el PET reciclado no pasa de representar 23% del total desechado, se lamentó Leyva.

“Se agotan las opciones: si no hay destrabe de cosas institucionales, será difícil caminar hacia otra etapa”, concluyó el directivo de FEMSA.

Para saber
Crean insumos

En 2005, los embotelladores de Coca Cola pusieron en marcha Industria Mexicana de Reciclaje (IMER) en Toluca, Estado de México.

Esa planta usa PET reciclado para producir botellas con grado alimenticio, es decir, aptas para alimentos y bebidas de consumo humano.

La fábrica usa 24 mil toneladas de PET al año y genera 15 mil toneladas de resina en hojuela que se mezcla con resina virgen para crear nuevos envases.

Entrevista
Una amenaza para las plantas

compra de botellas de plasticoCIUDAD DE MÉXICO.- La operación de empresas que reciclan PET está en riesgo por la escasez y los altos precios de los envases reutilizables provocados por las exportaciones a China. “Hay días en que nuestra planta ha estado a punto de parar”, dice Julio Lopezlena Thompson, director general de Tecnología de Reciclado, empresa ubicada en el Estado de México. Con 230 empleados, esta compañía mexicana transforma botellas usadas de PET en fibra para hacer alfombras automotrices, relleno para muñecos de peluche, almohadas, edredones y bolsas de dormir. En condiciones normales procesa 1.3 millones de botellas al día.

— ¿Cómo obtienen el PET?

— Llegan a vendernos desde familias en sus autos o personas en bicicletas y “diablitos”. Nos lo traen en pacas de 300 kilos; a veces las botellas vienen por colores o en hojuelas, listas para fundir.

— ¿Qué pasa con el PET para reciclar?

— Ha aumentado el precio y hay escasez. Cada vez llegan más compradores de China y otros países de Asia a comprar la materia prima aprovechando que el flete de regreso es barato. Traer un contenedor con mercancía de China cuesta de 2 mil a 3 mil dólares, pero como la mayoría regresan vacíos, las navieras aceptan 500 dólares por llenarlos de lo que sea.

— ¿Qué ha pasado con los precios?

— Se han disparado y peleamos por el PET disponible. Hace más de un año, el kilo costaba menos de 4 pesos el kilo y ahora anda en 8 pesos. El kilo de botella sin aplastar vale entre 7 y 7.50 pesos, aplastada 8, molida 9 y si está lavada cuesta de 11 a 12. Hace un año costaba la mitad.

— ¿Cuánto representa el PET en los costos de la compañía?

— Es el insumo más importante, representa entre 50% y 60% de los costos totales. Hemos tenido que repercutir esta alza de los precios al mercado final. Los productores chinos también; como vienen a comprar el PET caro y producen lo mismo que nosotros, traen sus productos a México más caros.

— ¿Hay medidas que se puedan tomar para reciclar más PET?

— Buscamos con Aprepet facilidades fiscales para que pequeños acopiadores de PET facturen o que nosotros auto facturaremos compras; no hacerlo da ventajas a compradores extranjeros.

Fuente: EL INFORMADOR